Aún con fresco

Pastel de champiñones y espinacas con puré de papas.


Este domingo abrazábamos la entrada de la primavera. Sin embargo, el invierno parece que aún no se quiere ir del todo. Todavía no nos apetecen platos frescos, sino templados para comer.

El fin de semana pasado, sin saber qué cocinar para almorzar, abrí el frigorífico y dije: a ver qué podemos crear con lo que tenemos por aquí. Y así, sin pensarlo mucho y, teniendo en cuenta antojos de mi chico, hice esta delicia que he decidido llamar: Pastel de champiñones y espinacas con puré de papas.




Estos son los ingredientes que empleé:

Para la parte del salteado:

1. 6 champiñones grandes frescos.

2. Media bolsa de espinacas frescas.

3. Tacos de jamón ibérico (la cantidad al gusto).

4. 1/2 cebolla.

5. Cebollino.

1/2 puerro

Pimienta.

AOVE.

Para el puré de papas: 4 papas grandes. AOVE

Sal Romero fresco al gusto.

Para emplatar el pastel:

Queso para rallar (parmesano, grana padano o cualquier otro queso semiduro).


Por un lado, pelé las papas y las partí en trozos grandes. Luego las puse a hervir en agua con una cucharada de sal hasta que estuvieran tiernas.

Por otro lado, hice un salteado. Primero piqué la media cebolla en trozos muy pequeños. Hice lo mismo con el puerro y el cebollino. En una sartén puse un fondo de AOVE y añadí estos tres ingredientes hasta que la cebolla quedó transparente. Después limpié los champiñones con una servilleta de cocina. Los champiñones y las setas no es recomendable lavarlos con agua por varias razones: por un lado, porque si los lavamos y los ponemos en la nevera duran mucho menos; y por otro, porque absorben toda el agua que les echas y, por tanto, después suelta demasiada agua en la sartén. Además, en mi opinión, pierden algo de sabor.

Una vez hecho esto añadí las espinacas y, por último los tacos de jamón y añadí un poco de pimienta. Cuando cocino con tacos de jamón procuro no añadir además sal, ya que el propio jamón ya de por sí queda muy salado cuando lo cocinas, de manera que con la sal que ya tiene es suficiente para que quede sabroso.

Una vez que las papas están listas, se vacía el agua del caldero, se ponen en un cuenco y se escachan (escachar es una palabra Canaria que significa aplastar). Añadimos AOVE en cantidad suficiente para que quede una textura cremosa. Finalmente añadimos el romero.

Para emplatar el pastel podemos usar un aro metálico como molde o, si no lo tenemos, cogemos papel de platina, lo doblamos varias veces, de manera que quede una tira ancha y, a esa tira, le damos forma de circunferencia en función de lo ancho que queremos se quede.

Una vez tengamos el molde, ponemos una capa de puré y otra capa de salteado. Repetimos esta acción dos veces. Por último, rallamos el queso por encima y retiramos el molde. Lo introducimos en el horno precalentado a 200º, en la función de gratinar. Es suficiente cinco o siete minutos de horno para que se gratine.

Et voila. Una receta algo laboriosa pero realmente sencilla con la que poder sorprender a cualquiera, no solo por su presentación, sino también por su combinación de sabores.





Ya me decís si os gusta.



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