Hablemos de té




Muchas veces nos dan a elegir entre si nos gusta el té o el café como si fueran bebidas incompatibles. Si bien es cierto que, aunque nos gusten ambos, podemos ser más afines de uno que del otro. Dentro del mundo del té, podemos encontrar seis colores: rojo, verde, azul, negro, blanco y amarillo. Sin embargo, esto no significa que existan varias plantas del té, ya que este producto, con independencia de su tonalidad se adquiere de una única planta, la Camellia Sinensis. Ahora bien, la diferencia de colores puede venir dada: por un lado, del proceso de obtención; y de otro, de la parte de la planta que se emplee para ello. También quiero destacar que todos los tés ostentan propiedades antioxidantes, lo que unos las tienen en mayor medida que otros. Vamos a ver algunos datos destacables de cada uno de ellos:

Té Oolong o té azul.

Este té se considera un producto intermedio entre el té negro y el té verde, dado que se consigue a través de un proceso de semioxidación de las hojas de té.

En cuanto a sus propiedades, cabe destacar las siguientes:



  • Contribuye a combatir la obesidad, debido a que activa el metabolismo, lo que conlleva también la pérdida de grasa y la reducción de los niveles de glucosa en sangre.

  • Ayuda a mejorar el sistema cardiovascular.

  • Tiene poder antioxidante.

  • Ayuda al sistema inmune, facilitando el incremento de las defensas.

  • Coadyuva a reducir los efectos derivados del consumo de alcohol, con lo que también a prevenir y mejorar el hígado graso.

  • Favorece la concentración por su alto contenido en teína.

El Oolong posee un sabor muy particular. A mi me recuerda a mi infancia, ya que mi madre tenía unas latas pequeñas de té azul guardadas en un armario, que cada vez que lo abría olía a té. Es ideal en épocas de exámenes o entregas de proyectos, no solo porque contribuye a la concentración, sino por por su alto contenido en teína.

Té Blanco.

Se obtiene de las yemas o brotes de la Camellia sinensis. Es un té con muy bajo contenido en teína, por lo que se puede tomar a cualquier hora del día sin tener que preocuparnos por si nos causa insomnio.

Entre sus propiedades:

  • Ostenta un alto contenido antioxidante.

  • Mejora la piel, especialmente contribuye a prevenir inflamaciones cutáneas.

  • Favorece la mejora de las defensas.

  • Previene la caída del pelo y ayuda a cuidar el cuero cabelludo.



Es un té con un sabor muy suave. Combinado con sabores afrutados es ideal para quitar el gusanillo de dulce después de comer, especialmente si la combinación es con piña y mango.


Té Rojo

Se trata de un té obtenido mediante una oxidación plena de las hojas de Camellia sinensis. Junto con el té verde y el negro es uno de los más comunes y fáciles de encontrar. Destacamos lo siguiente:

  • Interviene en la quema de grasas.

  • Contribuye para combatir el colesterol.

  • Ayuda a combatir el ácido úrico.

  • Previene la retención de líquidos.

  • Favorece la concentración.

El té rojo es sin duda mi favorito. Es sin duda el que más consumo, aromatizado con frutos rojos. Es una combinación perfecta si sueles padecer cistitis o eres propensa a las infecciones del tracto urinario. Té Verde

Es un té que no ha sufrido ningún proceso de oxidación ni de marchitación previo. Su obtención es sencilla, quizá por eso es el té que nos podemos encontrar con mayor facilidad en cualquier parte del mundo. En Marruecos es típico tomar té verde con hierbabuena, aunque para mi gusto le echan demasiada azúcar. Creo que todo lo que sea infusión mejor no endulzarlo, se modifica demasiado el sabor.

Como propiedades podríamos aludir a las siguientes:

  • Ayuda a la digestión.

  • Es un buen diurético.

  • Tiene propiedades antioxidantes.

  • Mejora la salud cardiovascular.

Té negro

Tienen dos particularidades: son los únicos que verdaderamente se fermentan, y los únicos que mejoran con el transcurso del tiempo. Se obtiene del mismo modo que el té verde, pero se diferencia en que tiene una sase final de fermentación.

  • Contribuye a combatir la fatiga.

  • Ayuda a mejorar la concentración.

  • Es rico en flúor.

  • Mejora la salud digestiva.

  • Favorece la disminución de la presión sanguínea.

Para mí la mejor forma de tomar té negro es añadiéndole un poco de leche, como si fuera café, ya que tiene un sabor muy intenso.

Té amarillo

Para mí es el gran desconocido. Es un té que se obtiene a través de una ligera fermentación de las hojas de té. Es complicado de conseguir, ya que existen escasos productores de esta infusión. Ojalá pueda tener la oportunidad de probarlo pronto. Podemos decir de él:

  • Aumenta la capacidad de concentración.

  • Al igual que el té negro, es rico en flúor.

  • Muy diurético.

  • Ostenta propiedades antioxidantes.

  • Potente efecto antiinflamatorio en el organismo.

Si quereis ampliar información sobre la forma de obtención de cada té, recomiendo este blog:

https://eukeniacebal.net/lasegundaflecha/2012/03/17/los-seis-colores-del-te


En cuanto a dónde compro té, habitualmente lo hago en La Buena Tierra, una tienda especializada, situada en el Barrio de Triana, en Las Palmas de Gran Canaria. Tamnién venden otros productos, como chocolates, roibos, o cafés con aromas.



Compartidme vuestras impresiones.





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